Rumores aventuran que la Virgen del Rocío podría regresar a la aldea en el Rocío Chico y procesionar en septiembre, si las condiciones lo permiten

Se trata de una posibilidad que apuntan voces del pueblo de Almonte sin que hasta el momento haya decisión oficial alguna al respecto

La crisis sanitaria en la que nos encontramos inmersos están propiciando numerosas especulaciones que en ocasiones terminan traduciéndose en noticia. Es el caso de las procesiones de Semana Santa, que generaron múltiples rumores de suspensión hasta que se anunció la decisión oficial o la cancelación de la romería de la Virgen de la Cabeza, que propició incluso un desmentido de la Cofradía Matriz hasta que, este mismo viernes, la propia corporación ha anunciado la suspensión. Conviene recordar que la cofradía andujareña ha subrayado que «siempre que ello sea posible y las circunstancias lo permitan se estudiará la posibilidad de convocar una celebración extraordinaria en una fecha distinta».

Una posibilidad apuntada también por el Vaticano para la propia Semana Santa y por determinadas voces para la otra gran cita religiosa masiva que debería producirse en Andalucía en las próximas semanas, la romería del Rocío, que además este año, toda vez que la Virgen se encuentra en Almonte -como ocurre cada siete años- exige un traslado de regreso a la aldea, previsto para el 24 de mayo y una procesión por el pueblo de Almonte la semana previa, el 17 de mayo. Fechas tempranas que complican la posibilidad de esperar, si bien el Lunes de Pentecostés cae este año el 1 de junio y por tanto, la romería, tendría lugar a finales de mayo.

Cabe subrayar que hace tan solo unas horas, el hermano mayor de la Hermandad del Rocío de Sevilla ya afirmaba, en una carta dirigida a sus hermanos, que «hay muchas probabilidades de que la Romería del Rocío no se celebre este año«. De hecho, algunas voces apuntan que la decisión está tomada en el seno de la Hermandad Matriz, -responsable absoluta de la romería y quien tiene la última palabra al respecto- pese a que no se ha pronunciado de manera oficial y, en estos momentos, no es más que un rumor que corre por los mentideros. Lo único seguro es que la propia Matriz, en boca de su presidente, Santiago Padilla, afirmaba hace unos días, que en caso de no poder llevar a cabo el traslado, «la única solución que hay es que la Virgen se quede en Almonte el tiempo que sea necesario» hasta que se restablezca la normalidad.

Voces como las que aventuran que una posibilidad estriba en que la Virgen permanezca en Almonte, al menos hasta el mes de agosto y, si las circunstancias así lo permiten, regrese a la aldea con motivo de la celebración del Rocío Chico -la Virgen se trasladó desde la aldea hasta Almonte en la madrugada del 19 al 20 de agosto de 2019-. Traslado que se convertiría más que nunca en extraordinario, como ocurriese con la procesión extraordinaria de 2013 y una auténtica explosión de júbilo considerando el drama que estamos viviendo.

Un traslado que, según apuntan los mismos rumores -que insistimos: en estos momentos carecen de cualquier tipo de oficialidad y que, en todo caso, dependerían de que las circunstancias lo permitiesen- que culminaría con la procesión de la Virgen del Rocío que tendría lugar en el mes de septiembre, el 8 del mes, como sucedió con la procesión de conmemoración del centenario de la coronación canónica o quizá el 17 de septiembre, fecha en la que se celebraba originalmente la romería del Rocío hasta su traslado a Pentecostés. Especulaciones que bullen con fuerza, que aún no tienen el respaldo suficiente y preceptivo, que es la voz de la Hermandad Matriz, pero que permiten soñar -benditos sean ahora los sueños- con un agosto y un septiembre más rocieros que nunca.