María Santísima de la Trinidad Coronada, imagen titular de la cofradía del Cautivo, cerró el pasado sábado 15 de diciembre el ciclo procesionista malagueño en 2018 con motivo del cincuentenario de la bendición de la imagen que realizase el artista hispalense Francisco Buiza en 1963 y que fuera adquirida por la corporación trinitaria el 27 de febrero de 1968. En torno a la celebración de la Inmaculada Concepción, cuyo Voto defiende la hermandad del Lunes Santo desde sus orígenes, la Dolorosa salió en procesión para revivir un especial reencuentro con su barrio.

Con las primeras sombras del atardecer salía desde el interior de la parroquia de San Pablo la Virgen de la Trinidad, que fue portada sobre el trono de María Auxiliadora, luciendo el manto de procesión de Nuestra Señora de la Estrella, de la localidad gaditana de Jerez. La banda de música Trinidad Sinfónica acompañó tras las andas y la formación de cornetas y tambores de Jesús Cautivo abrió el cortejo, que estuvo conformado por más de un centenar de hermanos con cirios.

En la presidencia del cortejo participó la archicofradía de María Auxiliadora, que cedió el trono, así como el sacerdote Juan Carlos Millán, párroco de San Antonio de Padua en la localidad de Ronda, que predicó el triduo extraordinario. A ellos acompañó el hermano mayor de Cautivo, Ignacio Castillo, y el reverendo José Manuel Llamas, párroco de San Pablo.

Una de las banderolas ubicadas en calle Zamorano, con el emblema del cincuentenario de la Trinidad Coronada.

Entre los momentos emotivos vividos durante la procesión, que transitó por las calles estrechas del histórico barrio, la Virgen de la Trinidad asistió al baile y cante por malagueñas ofrecida en plaza Montes, así como las petaladas recibidas en la casa hermandad, donde los hermanos entonaron el Rezo a tus pies a la Dolorosa. Igualmente, un grupo de cofrades de calle San Quintín lanzaron pétalos de flores y cohetes al paso del trono antes de volver a la parroquia de San Pablo.

GALERÍA FOTOGRÁFICA DE LA PROCESIÓN DE LA VIRGEN DE LA TRINIDAD

Un nutrido cortejo acompañó a la Virgen desde el interior de San Pablo (Fotografía: Juanma Sánchez).
La Virgen de la Trinidad, enmarcada por los arcos góticos de la parroquia de San Pablo.
La representación de la archicofradía de María Auxiliadora procesionó ante el guión corporativo del Cautivo.
La Virgen de la Trinidad, escoltada por los ciriales y la cruz parroquial, en calle Zamorano.
Altar improvisado de los vecinos de la Trinidad ante la Dolorosa de Francisco Buiza.
Inédita estampa de la Virgen de la Trinidad ataviada con el manto de Nuestra Señora de la Estrella de Jerez sobre el trono de María Auxiliadora.
Baile por malagueñas en la plaza Montes ante la Virgen de la Trinidad. (Fotografía: Juanma Sánchez)
La torre de San Pablo, testigo de excepción en el paso del cortejo por calle Trinidad.
Una bandera sirve como reflejo de la Dolorosa a su paso por calle Trinidad (Fotografía: Juanma Sánchez).
Una devota observa a la Dolorosa en su llegada a la plaza de Jesús Cautivo.
La Virgen de la Trinidad, bajo una intensa petalada realizada en la casa hermandad de la corporación del Lunes Santo.