El Calvario es la pausa silente entre el jolgorio de La Madrugá. Después de La Macarena llega la hermandad con sede en la Iglesia de la Magdalena con el Cristo del Calvario y María Santísima de la Presentación para hacer estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral.

CRISTO DEL CALVARIO

El primer paso representa a Cristo muerto en la cruz. La imagen de fue tallada en 1612 por Francisco de Ocampo y restaurada en 1940 y en 1988; lleva potencias en oro de ley. El paso es de estilo neobarroco, en madera de caoba, alumbrado por cuatro hachones de cera color tiniebla. El capataz del paso es Luis Gómez-Caminero, auxiliado por Juan Aunión. El paso de Cristo calza 30 costaleros

MARÍA SANTÍSIMA DE LA PRESENTACIÓN

El segundo paso de la Hermandad es el palio de la imagen dolorosa con advocación a Nuestra Señora de la Presentación. La imagen fue realizada en el siglo XIX (primera mitad se estima) por (atribuida) Juan de Astorga. Destaca la colocación de sus manos, así como las grandes pestañas postizas que pretenden conferirle realismo a la imagen. Lleva corona de plata dorada y manto realizado en terciopelo azul con bordados en oro, obra del taller de Juan Manuel Rodríguez Ojeda.

El paso de palio tiene parte de su orfebrería en plata de ley, con respiraderos y varales, y el resto de la orfebrería es plateada. Lleva una miniatura de la Inmaculada en plata de ley. El techo de palio es de terciopelo burdeos con bordados en oro, también realizado por Rodríguez Ojeda, y estrenado junto al manto en el año 1916. El capataz del paso es Fernando Burón, auxiliado por Fernando Río-Miranda. El paso de palio calza 30 costaleros.