Cofradías disconformes con el carácter unilateral de la decisión de Los Estudiantes de devolver el dinero de la subvención

La decisión sobre qué pasará con el dinero de los abonos de la Carrera Oficial tiene que ser colegiada, es decir, que deberá tomarse de común acuerdo entre el Consejo de Cofradías y las hermandades. Así lo han señalado distintos hermanos mayores después de conocer que los Estudiantes, de forma unilateral, devolverá la subvención al considerar el hermano mayor que «es un dinero que tiene que estar en el bolsillo de los abonados con la que está cayendo».

Jesús Resa después de reunirse con sus homólogos del Martes Santo para trasladarles esta intención. El hermano mayor de los Estudiantes criticó que el Consejo «no haya reaccionado aún» y lo justificó como «un tema moral» antes incluso de comunicárselo personalmente a la junta superior, que se enteró por la prensa y que que se mostró molesta con la actuación de Resa, que en declaraciones a este periódico explicó que se pondrá en contacto con la institución «para articular la devolución». Porque, señala que «con la que está cayendo, ese dinero debe estar en el bolsillo de los abonados»

El Consejo de Cofradías, hasta la fecha, no había querido hacer ningún tipo de declaración al respecto del dinero de las sillas al entender que se trataba de una situación inédita al suspenderse las estaciones de penitencia en la Semana Santa y por encontrarse estudiando una solución legal a un problema que afecta tanto a los abonados como a las hermandades a las que representa la institución de la calle San Gregorio. Sin embargo, el presidente, Francisco Vélez, salió al paso de la decisión de los Estudiantes y dejó claro este jueves que «nosotros somos un órgano gestor, elegido por las hermandades y a las que debemos rendir cuenta». Respecto a la decisión sobre el dinero de las sillas, afirmó que «no es algo que la junta superior pueda tomar por sí misma ejerciendo como algunos dicen “su liderazgo” porque el dinero no es de la institución, sino de las hermandades a las que representa. Por ello, son ellas las que tienen la última palabra y nos reuniremos cuando pase esta crisis por razones evidentes de la prohibición de aglomeración de personas, para tomar una decisión colegiada, la más beneficiosa posible para las cofradías y para los propios abonados, con los que seremos especialmente sensibles, teniendo en cuenta las circunstancias económicas, jurídicas y sociales». Vélez, igualmente, recordó que «ese dinero lo destinan las hermandades a obras sociales y de caridad muy necesarias en los tiempos que corren».

Se contactó con algunos hermanos mayores de cofradías que a lo largo de estos últimos días habían manifestado las dificultades económicas con las que se encontrarían con motivo de la crisis derivada por la pandemia que sufre España, por el hecho de tener que afrontar un presupuesto que se ha venido abajo al no poder cobrar en muchos casos el dinero de las papeletas de sitio.

Jesús Despojado

De esta forma, por ejemplo, el hermano mayor de Jesús Despojado, Rafael Aranda, se mostró sorprendido por la decisión de los Estudiantes. «Lo primero que pienso es que estas cosas deben partir del propio Consejo. No debemos hacer la guerra por nuestra cuenta, ni hermandades ni días, es una falta de respeto a la institución».

Asimismo, aseguró que «tendremos que estar a lo que marque el Consejo y ya se verá la manera de ayudar a las hermandades que tenemos más problemas de subsistencia». Aranda recuerda que «tomar esas iniciativas era justo lo que Paco Vélez no quería, que fuera cada una por libre». Sobre el primer pago del montante global que ya han recibido por anticipado las hermandades, el hermano mayor de Jesús Despojado se plantea que «si tuviéramos que devolverlo son 17.000 euros aproximadamente, pero lo que no entiendo es lo de «hacer la guerra» ya que «debemos actuar dentro y yo defiendo al Consejo a capa y espada, y en eso debemos estar al unísono».

Montserrat

En esta misma línea está el hermano mayor de Montserrat, Antonio Vera, que indicó que «la verdad es que me ha causado sorpresa. Debe ser una decisión colegiada. Tendría que haber un pleno de hermandades en el Consejo y decidir colegiadamente. No creo que sea el momento de salir cada uno con una manera de entender o de pensar».

Bellavista

Por su parte, el hermano mayor de Bellavista, Diego Centella, una cofradía de vísperas que recibe un montante de solidaridad bastante inferior al resto que sí van a la Catedral, señaló que «deberíamos ser un poco más prudentes y, al igual que cuando teníamos que decidir si salíamos o no, no debíamos tomar decisiones por adelantado». De hecho, explica las circunstancias de su hermandad, que este año debía montar una carpa para poder salir al encontrarse en obras su templo. «Me apremiaba el asunto, pero esperé a que una instancia superior tomara una decisión global».

En este caso, mostró todo su apoyo al Consejo, «que es el mejor que podríamos tener en estos momentos, con personas sensatas que lo están haciendo sensacionalmente bien». Por ello, entiende que la decisión sobre el dinero debe ir «de mutuo acuerdo con las hermandades» y que, en el caso de tener que devolver el dinero, «Dios le da las peores batallas a los mejores soldados y, si tenemos que hacer frente a esto, es una prueba que nos pone el Señor». Su hermandad, que mantiene abierto en estos días un comedor social en el que se han multiplicado el número de voluntarios, de no cobrar la subvención, «si tenemos que posponer la talla del paso de misterio, se pospone, porque el 99% de nuestros ingresos van para el comedor». Como visión particular, Centella, que es abonado, afirmó que ha pagado las sillas «pero por supuesto no le reclamaría una peseta al Consejo. ¿Quién va a reclamar lo que se haya gastado para el Rocío o la carreta de la Feria? Esta situación nos ha sobrepasado a todos».

Los Servitas

El hermano mayor de los Servitas, Ángel Solís, señaló que «a nosotros nos destroza» si se devuelve el dinero. «De nuestro presupuesto es un 30% la subvención», «por lo que las decisiones que se tomen respecto a esto deben ser un consenso de todos y el Consejo. Para las hermandades pequeñas no tener ese dinero supondría un quebranto importante. Si llegamos a saber a principios de año que no tendríamos ese dinero ni el de las papeletas, hubiéramos recortado todo lo posible para 2020. Ya mantener una capilla como la nuestra para una hermandad pequeña como Los Servitas supone un esfuerzo enorme cada año. Imagina para el resto de proyectos y caridad…»

La Carretería

El hermano mayor de la Carretería, Miguel Ángel Moreno, indicó que «si se decide devolver, lo devolveríamos los primeros». No obstante, puso de manifiesto que este dinero «es un porcentaje alto de nuestro presupuesto» y «supondría que tendríamos que plantearnos paralizar proyectos para la caridad o la propia restauración del Cristo, que ya esta aprobada. Tendríamos que aparcar la posibilidad de recuperar el manto de salida primitivo. Tendríamos que replantearnos el presupuesto hasta finales de año. Una hermandad de 1.800 hermanos como la nuestra no es lo mismo afrontarlo que para una de 5.000. Si se decidiera, tiene que ser por consenso de todos», explicó.

La Resurrección

Por otro lado, el hermano mayor de la Resurrección, Miguel Ángel Pérez, declaró que «en nuestra situación sería imposible afrontar el pago a proveedores sin el dinero de la subvención» y que «intentar llevar la vida diaria de la hermandad, sería verdaderamente impensable no contar con ese dinero. A nosotros no nos ayuda nadie, dependemos de las cuotas de hermanos y la subvención del Consejo». El hermano mayor de la última cofradía de la Semana Santa enumera algunos de los proyectos de la corporación, como el mantenimiento de la iglesia de Santa Marina y «un proyecto con Cultura para atender algunas necesidades del templo que estamos pendiente de que nos lo aprueben, pero en el que los gastos son nuestros». Igualmente, habló de los proyectos de Caridad, «que se verían muy mermados en un presupuesto de mil hermanos».

La O

Por su parte, el hermano mayor de la O, Javier Fernández, considera que el presupuesto para caridad tras la crisis «se va a tener que incrementar muchísimo», más allá del 20%, que es el que actualmente destina la corporación a la obra social y al proyecto «Esperanza y Vida», «sin olvidar a los artesanos que nutren las hermandades», dijo el máximo responsable de la corporación del Viernes Santo. Asimismo, sobre la decisión de devolver la subvención, considera que «es algo muy personal de cada hermandad que tendrá que ver sus propias necesidades, pero si no está el dinero de las sillas tendríamos que buscarlo de donde sea, porque el panorama va a ser muy duro».

La Macarena

En el otro extremo económico, el hermano mayor de la Macarena, José Antonio Fernández Cabrero, defiende que «cualquier decisión al respecto del destino del dinero de las sillas de la carrera oficial deberá ser tomada de manera conjunta por todas las hermandades en el Consejo». Así, insistió en que «cualquier iniciativa particular debería ser encauzada a través del Consejo para ser consensuada por todas las hermandades», y recordó que «hay unos estatutos que recogen estas incidencias y que cualquier cambio sobre los mismos debe pasar, lógicamente, por la junta superior y todos los hermanos mayores de las hermandades».

¿Debe devolver el dinero el Consejo?

Hay abogados, como es el caso de Joaquín Moeckel, que consideran que por ley y por cuestión moral, la institución debe reintegrar la cuantía a los particulares. Sin embargo, otros juristas como el expresidente del TSJA Antonio Moreno Andrade o el letrado Gonzalo Jiménez Cuesta explicaron a este periódico que existe una cláusula en el reglamento de sillas y palcos que determina que, si se suspenden las estaciones de penitencia por la lluvia o algún otro motivo, no se devolvería el dinero. Estos dos últimos consideran que, como cuestión moral, se decantan más por la no devolución teniendo en cuenta la asistencia social que realizan las cofradías gracias a esa cuantía.