Nuestra Señora de los Dolores ha sido retirada del culto, tras el Besamano, para la intervención que llevará a cabo D. Enrique Gutiérrez Carrasquilla

La Virgen de los Dolores de la hermandad de Santa Cruz, ha sido retirada del culto para ser intervenida por el restaurador Enrique Gutiérrez Carrasquilla. Tras haber permanecido en besamanos durante el día de la Inmaculada, la talla de Antonio Eslava permanecerá unos veinte días retirada del culto.

Tal y como la junta de gobierno explicaba en el último cabildo general, la Virgen será sometida a una pequeña intervención con motivo de los últimos apuntes del informe realizado en la revisión anual a la talla

Gutiérrez Carrasquilla informó a los hermanos de Santa Cruz que «se percibieron algunos desgastes de abrasión y pérdida de policromía, motivos que provocan reintegrar dichas partes». Por otro lado, se le va a realizar una limpieza superficial en el rostro y las manos. Por otro lado, Antonio Jesús del Castillo hará un protector de cuero a medida para que proteja el cuerpo, las muñecas y las sienes de la imagen a la hora de vestirse.

Virgen de los Dolores

La imagen ejecutada por Antonio Eslava Rubio y adquirida por la hermandad de Santa Cruz en el año 1967, fue restaurada en el año 2002 por el propio Carrasquilla. En dicha intervención se aumentó su altura hasta alcanzar los 165 centímetros actuales, se le realizó una limpieza y se le hizo un nuevo candelero.