Una dura pérdida para la Hermandad de la Paz de Fátima de Jerez

La Hermandad del Lunes Santo jerezano se sume en luto tras esta dura pérdida para la Cofradía. 

Hoy es un día triste para la Hermandadde la Paz de Fátima de Jerez. Ha fallecido D. Buenaventura Sánchez Falcón, quien fuera fundador, Director espiritual y párroco durante muchos años de la Parroquia de Fátima.

La semblanza que ha hecho la Cofradía de su figura es esta:

D. Ventura, como todos lo conocíamos, nació en Lebrija (Sevilla) el cuatro de enero de 1935 en el seno de una familia de hondas raíces cristianas. Ingresó en 1946 en el Seminario Menor de Sanlúcar de Barrameda, pasando posteriormente al Seminario Metropolitano de Sevilla (aquel Palacio de San Telmo que tantas veces evocaba) para terminar siendo ordenado sacerdote en la Catedral de Sevilla, por el recordado Cardenal Bueno Monreal el 19 de junio de 1960.

Desde su ordenación hasta su tránsito al Padre, toda su vida ha estado ligada a nuestra ciudad, hasta el punto de considerarse un jerezano más, eso sí, sin renunciar nunca a sus orígenes lebrijanos, ciudad a la que siempre estuvo muy ligado, destacando su devoción a la Virgen del Castillo, cuya imagen siempre presidió su despacho parroquial, su vivienda e incluso la hora de su tránsito al Padre, pues también la tuvo en la cabecera de la cama del hospital.

Su primer destino pastoral fue el de coadjutor de San Pedro, donde viviría en primera persona el nacimiento de nuestra Parroquia. Posteriormente fue coadjutor de Santa Ana, párroco de San Mateo, nuevamente a Santa Ana, esta vez como párroco, y, en noviembre de 1979, párroco de Nuestra Señora de Fátima, hasta junio de 2016 cuando fue nombrado párroco emérito. También fue canónigo honorario de la S. I. Catedral de Jerez. Miembro destacado del Movimiento Scout en nuestra ciudad, desde sus comienzos en 1968, a la vez que consiliario de los Equipos de Nuestra Señora, se granjeó con su sencillez, su buen humor y su bonhomía, el cariño de todos cuantos lo conocieron.

Hombre bueno y sencillo, destacó en una entrañable devoción a la figura de la Virgen María en su advocación de Fátima, peregrinando innumerables veces con la gente de la Parroquia al Santuario de Fátima (Portugal), y de San José, ambos titulares de nuestra Hermandad por indicación suya. Fue Don Ventura el que acogió a aquel grupo de chavales que en los ochenta y primeros noventa sacaban un pasito por las calles de la feligresía de Fátima todos los Viernes de Dolores, integrándolos en la Parroquia y haciendo germinar lo que hoy es nuestra Hermandad, de la cual siempre hablaba, con poco disimulado orgullo, de “sus niños”.

Todos y cada uno de los que formamos esta Hermandad de la Paz de Fátima rogamos al Señor, a quien veneramos con la advocación de la Paz, conceda a este siervo bueno y fiel, que vivió en servicio de Dios y de la Iglesia, el descanso eterno y la perpetua contemplación de su rostro, a la vez que elevamos una oración de acción de gracias por el regalo de haberlo tenido entre nosotros y por todos los dones con que lo enriqueció a lo largo de su vida, con los cuales nos enriqueció como personas y como Hermandad, y en los que reconocemos un signo del Amor de Dios y de la comunión de los santos.

Sus restos mortales serán velados en la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima a partir de las 14:30 horas del día 7 de Febrero de 2019.

El funeral por su eterno descanso será en la misma Parroquia de Nuestra Señora de Fátima a las 11:00 horas del día 8 de Febrero de 2019.

Rogamos a todos los hermanos la asistencia a estos actos.