El imaginero Fernando Aguado ha tallado una Crucifijo para la Parroquia Sedes Sapientiae de México, templo para el que cual ya realizó en su día una Imagen de la Virgen de Guadalupe, causando entonces gran impresión entre los fieles y devotos de la Guadalupana.
La nueva obra elaborada para el país azteca es una Imagen de gran tamaño, mide dos metros de altura, realizada en madera de cedro, policromada al óleo, de aspecto naturalista dentro de la línea neobarroca que tanto domina Aguado y representa a Cristo muerto con la cabeza reposada sobre el hombro derecho para que pueda contemplarse con claridad el rostro. El Cristo nacido del sevillano taller presidirá el Altar mayor del Templo.
Portentoso Cristo sevillano para México
Fernando José Aguado Hernández es uno de los imagineros más reconocido del panorama actual de la escultura religiosa , que dedica la mayor parte de su obra a este tipo de imaginería. Estudió Bellas Artes en la Universidad de Sevilla y fue discípulo de otro de los grandes, Juan Manuel Miñarro; especializándose en restauración, aunque también diseña para bordadores y orfebres, como el que realizó para los romanos del misterio de la Sentencia de la hermandad de la Macarena, donde diseñó corazas, cascos y machetes.
Aguado también trabaja en obra civil, teniendo como ejemplo el busto del Rey emérito, Juan Carlos I que realizó en bronce para el Real Círculo de Labradores de Sevilla o los distintos diseños de trajes de luces que elaborado para el diestro sevillano Morante de la Puebla.
Ha restaurado o ha ejecutado obras por casi toda la geografía española, además de en su tierra natal Sevilla y por Andalucía, en lugares tan dispares como Cuenca, el Monasterio de Santo Domingo de Silos, Aspe, Hellín o Quintana de la Serena en Badajoz, entre otros. Además, fue condecorado con la Medalla de Oro de las Bellas Artes por Su Majestad el Rey Felipe VI.