Señores directores, Juntas de Gobierno , comerciales , encargados de negociar, como querais llamarles de BM , AM y CCyTT ,¿ no os da vergüenza desmerecer y desprestigiar vuestras propias bandas? ¿No os entra nada por el cuerpo al ver a esos 80 o 90 chavales y chavalas todos los días del año partiéndose la cara por mejorar día a día? ¿No os da vergüenza negociar contratos con esas cantidades ridículas que no os alcanzan ni para los bocadillos casi? ¿De verdad esa es la visión de futuro que tienen algunas Juntas de Bandas?

No somos víctimas de las circunstancias, nosotros creamos nuestras propias circunstancias…”

Sin embargo, en diversas ocasiones nos preguntamos sorprendidos por qué las cosas sucedieron como sucedieron y buscamos de inmediato a un culpable o responsable para poner a salvo nuestra irresponsabilidad.

Desde luego, existen acontecimientos fruto de la casualidad fuera de nuestro control, como un terremoto, una tormenta, un accidente en el cual no fuimos protagonistas: otro manejaba, una piedra nos cayó, un rayo, etc., pero en la mayoría de las ocasiones no es la casualidad sino la causalidad; nosotros mismos producimos que nos despidieran del trabajo, que nuestra pareja nos abandonara…

Las crisis personales son extraordinarias oportunidades para crecer y esto es posible cuando reconocemos nuestro papel protagonista en dichos sucesos, cuando tenemos la capacidad de absorber nuestros propios errores, cuando esto sucede somos victoriosos de la crisis, la adversidad se convierte en buenaventura, el fracaso en sabiduría, el error en luz, estamos listos para seguir avanzando…

Por el contrario, la obstinación por “tener la razón” nos ciega, nos lleva a cometer nuevamente el mismo error…

¡Tenemos al enemigo en casa familia!

J.David Herrera,

La Cueva de Mundocofrade.es.