#MemoriaCofrade : El Gran Poder, más Señor de Sevilla desde noviembre

El Gran Poder es más Señor de Sevilla si cabe desde el mes de noviembre, en el que salió a la calle para presidir en la Catedral el Vía Crucis de cierre del año de la Misericordia. Aquellos días la ciudad se llenó del aroma de San Lorenzo y oró al Señor en cada esquina con el respeto que caracteriza a Sevilla.

SEÑOR DEL GRAN PODER

Durante siglos esta obra fue atribuida al escultor Juan Martínez Montañés. El verdadero autor de la obra, Juan de Mesa, era discípulo de este y cayó en el olvido pocos años después de su muerte. En 1920 Adolfo Rodríguez Jurado atribuyó a Juan de Mesa tres obras sevillanas: el Gran Poder, el Cristo de Monserrat y el Crucificado de la Misericordia de la iglesia de Santa Isabel. No obstante, Rodríguez Jurado no aportó pruebas.11 Fue en 1930 cuando el investigador Heliodoro Sancho Corbacho encontró el contrato con su verdadero autor en el Archivo de Protocolos Notariales. Mesa había realizado el Jesús del Gran Poder y el san Juan de la hermandad en 1620. En 1620 Juan de Mesa vivía y tenía su taller en la antigua calle Costanilla de San Martín.11

La escultura de Jesús mide 1,81 metros de altura y está realizada en madera de cedro. La peana y la cruz se hicieron en pino de segura.11 Los casquetes de la cruz que porta el Señor son de oro de ley con amatistas.11 Es un buen ejemplo del barroco realista. El concepto dramático pertenece a la primera fase del barroco y se manifiesta en lo tosco de la corona de espinas y en la intensidad del rostro.11

La imagen fue restaurada por Blas Molner en 1776. El imaginero Ordóñez le rotocó algunas grietas en los pies en 1910. Francisco Peláez del Espino restauró la imagen en 1977 y, por último, los hermanos Raimundo y Joaquín Cruz Solís la restauraron en 1983 ante la nefasta restauración anterior.11

El paso del Señor se contrató con el imaginero Francisco Antonio Gijón en 1688 y fue entregado en 1692. Aunque las tallas y los dibujos eran de Gijón, puede que la arquitectura del paso fuera obra de Bernardo Simón de Pineda. En las cuatro esquinas cuenta con águilas bicéfalas, que hacen referencia a una interpretación de san Jerónimo del ascenso de la oración y el descenso de la Divina Gracia. Bajo las 4 águilas hay 4 cartelas que recopilan escenas bíblicas: la destrucción del templo por Sansón, la entrada de los animales en el arca de Noé, Moisés tocando con la vara la peña y el retorno del hijo pródigo. Las cartelas de los laterales muestran a Jesús en diversos momentos de la Pasión.12 Es curioso que Serrano Ortega, en 1895, no menciona tres cartelas que existen de la Pasión y sí tres que faltan de David contra Goliat, Sansón cargando con las puertas de Gaza e Isaac con la leña del sacrificio. También figuran en las andas cuatro relieves pequeños que representan a San Mateo, San Juan, San Jerónimo y San Agustín. Los seis ángeles de virtudes que coronan el canasto fueron restaurados por Blas Molner en 1776. También hizo una leve intervención en la talla Bernardo Simón de Pineda. El canasto va iluminado con ocho guardabrisas de gran tamaño en las cuatro esquinas e, iluminando a Jesús, hay cuatro faroles realizados por Rafael León en 1908. En 1853 el paso fue restaurado por completo y en 1895 se practicó una pequeña limpieza. Las andas están coronadas por un moldurón perfilando los faldones, realizado en 1969 por Guzmán Bejarano.

El paso fue restaurado en 2012 por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía.

VIRGEN DEL MAYOR DOLOR Y TRASPASO

El segundo paso representa la Virgen del Mayor Dolor y Traspaso acompañada por San Juan Evangelista, bajo palio. No es la primitiva titular de la Hermandad ya que a finales del siglo XVIII se encargó la cabeza actual. La imagen de la Virgen es de origen anónimo del siglo XVIII. Está realizada en madera de cedro y pino y mide 1,74 metros.14

La Virgen restaurada en 1954 por Antonio Illanes. La intervención remodeló un poco los ojos y el cuello.15 Fue restaurada en 1978 por Peláez del Espino, que la dejó con un tono excesivamente oscuro, por lo que debió de ser restaurada de nuevo por Luis Ortega Bru en 1979. San Juan fue tallado en 1620 por Juan de Mesa.

El paso palio es una obra de orfebrería y se estrenó en 1903. Fue realizada por Manuel Rodríguez Ojeda, inspirado en un frontal ejectuado sobre terciopelo granate y es de los llamados “de cajón”, como el primitivo de la Virgen de los Reyes. Es de estilo neobarroco y en el techo del palio hay una Virgen de Gloria, bajo la advocación de la Asunción, realizada en la técnica del milanés. Fue restaurado en 1990 por los talleres de Fernández y Enríquez, en Brenes. En 1935 estrenó los candelabros de cola de plata, y los faroles de entrevarales inspirados basados en unos existentes de manos de la Hermandad Sacramental de la Magdalena, y fueron realizados por el orfebre Jorge Ferrer Caro. Ferrer realizó en 1938 el juego de jarras de plata de ley inspiradas en el vástago central de los “Gigantes” de la Catedral de Sevilla y en 1940 realizó, cincelados con adornos de margaritas sobre una forma salomónica.