#MemoriaCofrade : Tres pasos que anuncian Tres Misterios pilares de Sevilla

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La Hermandad de la Trinidad la componen tres pasos que anuncian Tres Misterios pilares de Sevilla. Esenciales tanto el Sagrado Decreto como el descendimiento con el Cristo de las Cinco Llagas y María Santísima de la Concepción. La última Esperanza trinitaria que atraviesa Sevilla en su Semana Santa la trae esta Hermandad, y es un gozo su discurrir por las calles del centro de la capital.

SAGRADO DECRETO

El primer paso representa la Trinidad, con Dios (padre), Jesús (hijo) y el Espíritu Santo. Dios, con un triángulo dorado, Jesús portando una cruz y la paloma blanca aparece con potencias sobre un altar dorado. Dios es una talla anónima del siglo XVII, Jesús es de 1913 y el Espíritu Santo es una obra de origen desconocido.

Aparece también un ángel (1907), una matrona (1939), y las figuras de San Gregorio Magno (1996), San Ambrosio de Milán (1995), San Agustín de Hipona (1996) y de San Jerónimo de Estridón (1997). También hay una figura que representa la fe y otra que representa la Gracia Santificante, talladas en 1996.

En la testera del paso, sobre trono de nubes, se ven las tres personas que forman la Santísima Trinidad.

El Padre, en gesto amoroso, decreta la entrega de su Hijo para que mediante su sacrificio en la Cruz y su Resurrección Gloriosa, la Humanidad sea redimida. Su mano izquierda, sobre el pecho, en gesto paternal y dolorido. Su mano diestra señala el mundo, destino de su Tarea Redentora, que a los Pies de la Deidad Trina y Una aparece.

Cristo, soporta sobre su hombro izquierdo una Cruz arbórea de amplias proporciones, cuyo extremo inferior descansa sobre el Mundo. El Espíritu Santo, Divina Paloma, se yergue con las alas desplegadas a modo de amparo y protección de la humanidad. Los tres haces de rayos que de Ella parten, uno por cada persona de la Divinidad, representan la unidad de Dios y la Trinidad de Personas.

Al lado del Hijo se representa la Sinagoga, bajo la apariencia de mujer madura dormida, que en postura genuflexa junto a los Pies de Cristo, descansando su cabeza sobre su brazo izquierdo, recibe la Sangre derramada en su Pasión y Muerte, denotando así el estado de sombras y sueños de la sinagoga, de la que despertará como la Iglesia de Cristo que triunfa y se expande por la faz de la tierra.

Tras la Santísima Trinidad, al lateral izquierdo de la imagen de Dios Padre, y tras Él, está la efigie representativa de la Fe, mujer joven y dinámica, para que de esa manera se manifieste que nuestra Fe no es fría, distante ni obsoleta, sino que al contrario, es fundamental y necesaria. Sus ojos levemente vendados, porque la Fe no es ciega, sino que hay que razonarla, reflexionar y ahondar en ella, se dirige abiertamente al pueblo, mirando hacia el exterior del paso, mostrando y remitiendo a todos al señalar con su mano izquierda, el momento trascendental que se representa como fundamento de nuestras creencias.

En el frente, en primer lugar y en su lateral derecho, el Arcángel San Miguel, hiere con una lanza al pecado, representado por la serpiente bíblica, como alegoría a la exclusión del mal y su inaccesibilidad a cuanto rodea a la Divinidad Redentora.

Tras él, los cuatro Padres de la Iglesia Latina, que fueron los que la ilustraron acerca de los misterios de nuestra redención: San Gregorio, San Ambrosio, San Agustín y San Jerónimo. Entre ellos, figura un pequeño ángel que simboliza el Amor Divino y lanza su dardo al costado de Cristo.

En la parte posterior, y sobre la nube en la que se asienta los Tronos de la Deidad Trina, aparecen dos querubes en actitud de alabanza a Dios y en sus manos, en ademán de exaltación de los símbolos, uno porta una palma, por el sacrificio de las persecuciones a la que la Iglesia se ha visto sometida a lo largo de la historia y, el otro, como complemento, una Cruz como representación de su triunfo sobre la tierra.

La figura de Dios-Hijo la realizó Emilio Pizarro (1913), la de la Dios-Padre se atribuye, con fundamento, al círculo de Juan de Mesa, la de Dios Espíritu Santo es obra de José Antonio Bravo. El imaginero contemporáneo Antonio J. Dubé de Luque es el director artístico de la armonización del conjunto quien, a su vez, ha realizado las figuras de: San Gregorio (1994), San Ambrosio (1995), San Agustín y la Fe (ambas en 1996) y San Jerónimo (1997), la Iglesia dormida es obra de Miguel González (1939), y las del Ángel pequeño y dragón bíblico fueron realizadas por Rodríguez Magaña (1907). Es de autor desconocido el Arcángel San Miguel que figura en el frente del paso.

CRISTO DE LAS CINCO LLAGAS

En el paso del Cristo se presenta a Jesús a punto de ser descendido con la ayuda de una escalera en la que se encuentra Nicodemo. Al pie de la cruz están José de Arimatea, el apóstol Juan, la Virgen de la Concepción, María Magdalena, María Cleofás y María Salomé. Las tres últimas sostienen un sudario.

En 1979 la hermandad pidió a Luis Álvarez Duarte y a Luis Ortega Bru bocetos para un crucificado. Ambos elaboraron bocetos de barro pero ninguno fue escogido.3 Posteriormente, la cofradía contactó con Manuel Hernández León, que realizó el Cristo de las Cinco Llagas en 1982. Esta imagen procesionó hasta 2001. No obstante, la obra de Hernández León no terminaba de gustar a toda la corporación y esta se puso en contacto con Luis Álvarez Duarte para realizar uno nuevo que lo sustituyera.3 El nuevo Cristo fue realizado en 2002 por Álvarez Duarte con un resultado satisfactorio para la cofradía.3

La Virgen de la Concepción (1956) fue realizada en Antonio Bidón Villar.4 El apóstol Juan (siglo XVIII) es de autor anónimo.4

Nicodemo (1998) es obra de Antonio Antonio Joaquín Dubé de Luque.4 José de Arimatea (1918) fue realizado por Ángel Rodríguez Magaña.4 Las Tres Marías (siglo XIX) son de autor anónimo.4

Todas la figuras visten con ropajes que contienen bordados antiguos, si bien el manto de la Virgen fue realizado por Fernández y Enríquez en 1985 y la saya por un grupo de hermanas en 1999.

En febrero de 2016 se rotuló una calle a su nombre en la ciudad

M.S. DE LA ESPERANZA

La imagen de la Virgen de la Esperanza data de 1820 y fue realizada por Juan de Astorga.6

Procesionó por primera vez en 1924 en paso de palio. Actualmente, su palio cuenta con bordados en el techo y bambalinas en terciopelo verde de 1945, manto de salida diseñado por Antonio Garduño Navas (1975), toca sobremanto del mismo diseñador (1977), saya (1976), todo ello realizado por Taller de Sobrinos de Caro, si bien el pasado del palio a color verde fue realizado por Talleres Fernández y Enríquez. Faldones (1990), de Artesanía Santa Bárbara. Orfebrería, respiraderos de 1952 obra de Manuel Seco Velasco, en plata de ley, esta obra ha sido llevada a distintos certámenes nacionales y extranjeros, como muestra genial de la orfebrería sevillana; el mismo orfebre también realizó, igualmente en plata de ley y en 1960, los varales inspirados en los blandones del altar principal de la Basílica de San Pedro de Roma; por último la peana (1979), candelería (1980), candelabros de cola (1981) y juego de jarras (1984), todo ello fue realizado por Orfebrería Triana y, por último llamadores (1996) obras de Hermanos Delgado. En el mismo se encuentran reliquias de San Juan Bosco, titular de esta hermandad y de la casa de la Santísima Virgen en Loreto.

En 1995, por el 175 aniversario de su realización y bendición, la Corporación Municipal de Sevilla rotuló con su nombre la avenida Esperanza de la Trinidad, que une las calles de José de Laguillo y Samaniego.

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