Crónica del Domingo de Ramos de la Hermandad del Amor

El Domingo de Ramos estaba en marcha y el inicio de la carrera oficial recibía ya a esa hora a los nazarenos más jóvenes de la Hermandad del Amor; los nazarenos blancos con la cruz de Santiago en el pecho que anteceden al primero de los pasos de la cofradía con sede en la antigua Colegial del Salvador. Hay medios de comunicación que siguen empeñados en hablar de “Hermandad de la Borriquita”, cofradía que no sé cuál será.

La hermandad es la del Amor y el primero de sus pasos, el de la Sagrada Entrada de Jesús en Jerusalén, asomó a la Plaza del Duque desde Javier Lasso de la Vega a los sones de la preciosa marcha “Bendición”, una de las más reconocidas de la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Sol.

De los llamativos conjuntos florales que veíamos en los pasos de la Hermandad de Jesús Despojado, al clasicismo de los claveles rosas que adornaban el paso de la Borriquita, guiado por el capataz José María Rojas-Marcos.

Jesús entraba de manera triunfal en la Jerusalén sevillana en presencia de San Juan, Santiago y San Pedro, así como algunos hebreos que lo recibían con una alegría de la que más valdría no fiarse…

Entrada en la Campana  Año 2019

 

El Santísimo Cristo del Amor, una obra maestra de Juan de Mesa cuyo estado de conservación dista mucho del de otros crucificados del imaginero cordobés. Las comparaciones, siempre odiosas, no hacen sin embargo reaccionar a la Hermandad del Amor, que tampoco parece tener prisa por restaurar el manto de Nuestra Señora del Socorro. ¿Qué se le va a hacer?

La segunda parte de la Hermandad del Amor, con la Borriquita ya en el Salvador desde hacía casi dos horas, tuvo un año más que salir más tarde de lo previsto debido al retraso que acumulaba el inicio de la carrera oficial prácticamente desde el principio de la tarde.

El Domingo de Ramos necesita un retoque global; pero no simplemente para cambiar el orden de las cofradías, que también.

Claveles rojos de una tonalidad muy oscura adornaban el monte del paso del Cristo del Amor, primer y único paso que camina en completo silencio, sin ni siquiera una capilla musical. Avanzaba lentamente por la calle Cuna y por Orfila, donde se detuvo ante la Capilla de San Andrés, en la que la Hermandad de los Panaderos recibe cada año a todas las hermandades que pasan delante de ella, que no son pocas. Después, siguió buscando la Campana por Javier Lasso de la Vega.

Entrada en la Campana  Año 2019

 

Y al final de cortejo de nazarenos de ruán negro, del que formaron parte representaciones de la Hermandad del Rocío de Sevilla y de Pasión, llegaba el paso de palio de la Virgen del Socorro, dolorosa que en origen pudo ser obra también de Juan de Mesa, aunque en su apariencia actual poco quede del artista cordobés debido a los retoques sufridos por la imagen, los últimos realizados por Francisco Buiza.

Es el palio del Socorro una auténtica joya andante, de la que se encarga como capataz Rufino Madrigal, mientras que el acompañamiento musical corre a cargo de la Banda de Música María Santísima de la Victoria, de Las Cigarreras, que entre el tramo final de Cuna y la calle Orfila tocó “Mater mea”.

Como había hecho el Cristo del Amor, la Virgen del Socorro también se detuvo ante la Hermandad de los Panaderos, a la que llegó con la marcha “Hosanna in excelsis”. Tras una levantá dedicada a la cofradía del Miércoles Santo, a la que aún le faltaba colocar el olivo de su paso de misterio, siguió hacia Lasso de la Vega, donde posteriormente la Banda de Música de Las Cigarreras tocó “Margot”.

Con retraso, el palio, tercero de los pasos de su hermandad, se encaminaba a cerrar el primer día de carrera oficial.

Entrada en la Campana Año 2019